Vigo: Los conflictos laborales disparan la actividad judicial en agosto con 100 juicios por despido


1 ago 2011


Los conflictos laborales no entienden de vacaciones. Ni siquiera se toman un respiro en agosto, el mes de menor actividad judicial del año por excelencia. Los juzgados de lo Social de Vigo han señalado para las próximas semanas más de un centenar de vistas por despidos, una cifra superior a la de años anteriores en las mismas fechas debido al repunte de este tipo de procedimientos por la crisis económica.
Publicado en www.farodevigo.es


El repunte de asuntos ya obligó a ampliar horarios para vistas e incluso a celebrarlas en período navideño

Los conflictos laborales no entienden de vacaciones. Ni siquiera se toman un respiro en agosto, el mes de menor actividad judicial del año por excelencia. Los juzgados de lo Social de Vigo han señalado para las próximas semanas más de un centenar de vistas por despidos, una cifra superior a la de años anteriores en las mismas fechas debido al repunte de este tipo de procedimientos por la crisis económica. En un período en que los juicios son algo inusitado en otros órdenes jurisdiccionales, como es el caso de los juzgados penales o de la Audiencia, en los tribunales que solventan las diferencias entre empresarios y trabajadores las salas de vistas no podrán colgar el cartel de "cerrado".

Para la Justicia, agosto es inhábil para la inmensa mayoría de actuaciones procesales. Por eso, gran parte de los abogados y procuradores vigueses descansan este mes, que también suele ser el preferido de muchos magistrados, fiscales, secretarios y funcionarios. Pero la norma general tiene excepciones, y en el caso de los juzgados sociales la legislación establece que este período es hábil para una serie de procedimientos considerados urgentes, entre los que se encuentran los despidos, las extinciones de contrato de trabajo, vacaciones o las modificaciones sustanciales de las condiciones laborales. "Como puede ser, por ejemplo, un cambio de categoría, ciudad u horario", resume el juez decano Germán Serrano, titular también de una de las salas laborales.

Por este motivo, los juicios no cesan en estos tribunales. "Aquí el trabajo no para", describe una funcionaria. Y buena prueba de ello es que los tres juzgados sociales de la ciudad que tienen agenda de señalamientos para este agosto –de un total de cinco– han fijado 119 juicios. La gran mayoría, 103, serán por despidos. "Son al menos un 10% más de vistas que las celebradas el año pasado; hemos notado que en julio se presentaron muchas demandas", explica un secretario judicial.

La tramitación de este procedimiento no se puede dilatar demasiado en el tiempo. El magistrado tiene un plazo de sesenta días hábiles para resolver el despido desde que se presenta la demanda. "De lo contrario la empresa puede reclamar al Estado los salarios de tramitación pagados al trabajador que excedan de dicho plazo", afirman.

Repunte

El repunte de despidos no solo ha hecho aumentar el trabajo de estas salas en agosto. Los jueces laborales ya se vieron obligados a principios de año a adoptar soluciones para cumplir el plazo máximo legal de dos meses que hay para dictar sentencia. Así, la avalancha de asuntos les llevó a señalar más juicios en los días que ya tenían fijados para las comparecencias o incluso a reservar una jornada más a la semana –lo habitual son dos días–. Y uno de los juzgados celebró una treintena de vistas en pleno período navideño, concretamente en vísperas de Reyes. También llegó a haber un magistrado de refuerzo.

La razón de fondo de esta gran actividad es que los tribunales laborales han sido de los más castigados por la crisis: si en 2008 los cinco juzgados de Vigo sumaron en total más de 5.200 demandas, el pasado 2010 alcanzaron las 6.297. Y el trabajo, advierten, sigue aumentando.



Las salas de guardia y de Violencia contra la Mujer continúan a pleno rendimiento

"Serán inhábiles los días del mes de agosto para todas las actuaciones judiciales, excepto las que se declaren urgentes por las leyes procesales [...]" Así reza el artículo 183 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, lo que se traduce en que durante estas semanas no hay señalamientos ni notificaciones en los procedimientos ordinarios ni juicios en la Audiencia o en los juzgados penales. Eso sí, salvo excepciones, ya que mañana mismo se celebrará una vista contra un presunto atracador: la urgencia se debe a que es causa preferente ya que el acusado está en prisión.

Durante este mes, la mayoría de la labor en salas como Penal, Civil o Contencioso-Administrativo se realiza de puertas para adentro. No hay juicios, pero se continúa tramitando expedientes. "Apenas viene gente, suena menos el teléfono y se trabaja mejor", explica una funcionaria. Pero hay otros juzgados donde se sigue a pleno rendimiento. Como en la sala de guardia. "Los delincuentes no se cogen vacaciones", dice un letrado. En Instrucción se señalan juicios rápidos –y se pueden hacer diligencias en causas en investigación–, mientras que en Violencia contra la Mujer agosto, con la mitad de la plantilla de descanso, es de los meses de mayor actividad del año. "El verano es la peor época", aseguran.

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