CCOO rechaza la modificación de la ley sobre salud sexual y reproductiva e impulsará una movilización unitaria y urgente contra el ‘tarifazo eléctrico’


23 dic. 2013



YA NO SOLO QUIEREN ACABAR CON TODO, AHORA TAMBIÉN CONDENAN AL SUFRIMIENTO A MILLONES DE PERSONAS
A los continuos ataques de Rajoy a los servicios públicos y a los derechos de la ciudadanía y de los trabajadores y trabajadoras, se une la insensibilidad y la crueldad creciente del Gobierno en relación a los problemas de los ciudadanos

EL GOBIERNO DE RAJOY, SUMIDO EN UNA PROFUNDA CADENA DE ESCÁNDALOS DE CORRUPCIÓN QUE NO DEJAN DE AUMENTAR, ABANDONA A CUATRO MILLONES DE FAMILIAS SIN LUZ NI CALEFACCIÓN ESTE INVIERNO  

Y CONDENA A LAS MUJERES, ESPECIALMENTE A LAS QUE CARECEN DE RECURSOS, AL APROBAR UNA LEY QUE ILEGALIZA INCLUSO LA INTERRUPCIÓN DEL EMBARAZO POR MALFORMACIÓN, ENFRENTADA CON LO QUE ES LEGAL EN 27 PAÍSES DE LA EUROPA A LA QUE PRETENDE HOMOLOGARSE

El Gobierno de Rajoy ha decidido aprobar en estas últimas semanas medidas que suponen un retroceso a los años de la dictadura franquista, y que hacen temer a millones de ciudadanos por los derechos más básicos: la ley de seguridad ciudadana y de la seguridad privada arrebata a los españoles las libertades democráticas; la incompetencia del gobierno y su servilismo ante los poderosos, condena a la ciudadanía no solo a la pobreza sino además les deja sin luz ni calefacción este invierno; la nueva ley sobre la interrupción del embarazo de Gallardón (denominada pomposamente, anteproyecto de ley de protección de la vida del concebido y derechos de la mujer embarazada”) deja en el desamparo a miles de mujeres y convierte en ilegales la interrupción del embarazo incluso en los casos de patologías muy graves y malformación del feto.
Entre las últimas decisiones de enorme hipocresía y fariseísmo del Gobierno, el PP se opuso en el Congreso de los Diputados a la aprobación de una medida iniciativa del grupo parlamentario de Izquierda Plural, que incluía no poder cortar los servicios básicos de la energía, luz, gas…., a las familias que no pudieran pagarlas, al menos durante el invierno, y que obtuvo el apoyo de todos los demás grupos, excepto el del que sustenta al Gobierno. Era una medida de mínima sensibilidad y humanidad ante el enorme, desmesurado e inaceptable crecimiento desorbitado de los precios de la luz, que han alcanzado en estos últimos años una subida en el recibo de un 70% y ha convertido la luz en un producto de lujo que millones de españoles ya no pueden pagar.

La luz en España, gracias a la política energética incompetente de los gobiernos, es hoy la tercera más cara de Europa, solo por detrás de la de Chipre e Irlanda, y muy por encima de la de los países de nuestro entorno, como Reino Unido, Bélgica, Italia, Alemania, Austria, Holanda, Portugal, Francia, Suecia, Dinamarca, Noruega….., y mucho más cara que el precio de la media de la Unión Europea. Como ejemplo, la luz en España es un 174% más cara que en Francia, mientras que el salario mínimo interprofesional (SMI) es en España un 45% inferior al de Francia (el SMI en España es en la actualidad de 645,30 euros y en Francia alcanza en 2013, 1.430 euros).

En relación con el anteproyecto de ley que ha aprobado el Gobierno el pasado viernes 20 de diciembre, referido a la interrupción del embarazo, esa decisión de Rajoy y Gallardón atenta  
al derecho y a la dignidad de las mujeres.  Porque en dicho anteproyecto no se contemplan, ni siquiera, como motivos para la interrupción del embarazo, las patologías extremadamente graves e incurables como malformaciones cardíacas, esqueléticas o metabólicas, patologías muy serias con un pronóstico de vida limitadísimo, e incompatibles con la vida.

Si Gallardón y el conjunto del Gobierno carecen de la más mínima sensibilidad y se permiten en este anteproyecto obligar a las familias a asumir esta situación que les va a generar un sufrimiento inmenso a los padres y al hijo que esperan, no solo es un gobierno injusto sino que además es inmoral, porque ha pedido la capacidad de entender el sufrimiento de las personas, mientras su tremenda hipocresía les permite anunciar esta ley como la de la defensa de las mujeres.

Porque si no se atienden por el gobierno las reclamaciones expresadas por científicos, asociaciones de mujeres, organizaciones sociales, millones de personas, y se excluyen como causas para la interrupción legal del embarazo los casos como esas patologías tan graves, en los que los informes científicos aseguran que, si llegaran a nacer, permanecerán meses en cuidados intensivos, y pasarán mucho sufrimiento y muchas veces acabarán muriendo, habrá demostrado definitivamente que nuestra sociedad ni la ciudadanía puede permitirse un minuto más seguir estando en manos de un gobierno desalmado, cruel e inhumano.

En definitiva, este Gobierno con esta ley apuesta por destrozar la vida a miles de mujeres sin recursos, porque las que los tengan seguirán abortando en clínicas privadas o lo harán en uno de los 27 países europeos en los que se mantiene una ley de plazos.

Una demostración palpable de que este Gobierno está prácticamente aislado en Europa, es la carta que ha remitido el gobierno francés a Rajoy en la que considera "un retroceso" la reforma de la ley del aborto presentada por el Ejecutivo español, al tiempo que manifestó su "honda preocupación" por la misma. Todos los países democráticos de la Unión europea disponen de una ley de plazos (Holanda, Suecia, Alemania, Bélgica, Francia, Italia, Austria, Dinamarca, Grecia, Noruega, Suiza, Portugal…, hasta 27 países)  y, quién no la tiene como Reino Unido, incluyen en su ley la interrupción del embarazo hasta la 24ª semana en cuatro supuestos, como la violación, la malformación del feto, el riesgo para la salud de la mujer y  por motivos económicos y sociales de la mujer embarazada, este último supuesto muy amplio que acerca dicha ley a una ley de plazos también.



España se convierte en uno de los escasísimos países en los que la mujer, esencialmente la mujer  pobre y sin recursos, es abandonada a su suerte por el Gobierno y  condenada a la clandestinidad, así como a los profesionales de la Sanidad que les atiendan en base a su compromiso deontológico. Este es un nuevo ejemplo de hasta donde ha caído la famosa “marca España”


FRENTE A LOS PELIGROS QUE ENFRENTAN NUESTRAS SOCIEDADES, ES TIEMPO DE ACCIÓN, DE PARTICIPACIÓN, DE NO RESIGNARSE. TIEMPO DE MOVILIZARSE, DE SER ACTORES Y NO SÓLO ESPECTADORES IMPASIBLES (Stephane Hessel).

VALE LA PENA LUCHAR.

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