Le apagaron la luz


18 jul. 2013


Por Angel Garmendia

Que le puede pasar a una persona por la cabeza para tomar la decisión  de suicidarse, de dejar a tras su vida, de no continuar , de no ver más a sus amigos , a su familia, a sus hijos, de tomar la decisión de decir basta ya, no continuo ,se acabó.

Pueden ser muchos los motivos que le induzcan a alguien a dejar su bien mas preciado, el sentimiento de fracaso y de falta de expectativas que rompe la esperanza en creer que mañana puede ser un día mejor que hoy, cuando esto nos pasa la oscuridad se apodera de nuestra vida y no nos deja ni ver un atisbo de luz.

Me imagino, si digo me imagino por que entenderlo o comprenderlo es prácticamente imposible, la sensación que tuvo que tener el ciudadano que se suicidó en arteixo  por el motivo de un desahucio producido por el impago de 8 meses de alquiler. Quizás su vida se cerró, falta de expectativas laborales, impotencia, sentimiento de culpa  y la falta de respuesta ,puertas cerradas , palabras vacías, que cada vez estrechaban más la soga y acercaban más el dedo al gatillo.

Este suicidio solo tiene un culpable la crisis, si esa que recorta derechos, que expulsa a las personas de su trabajo, que le priva a la gente de una vivienda donde vivir. Si esa crisis de  la que hablan los políticos  que justifican los recortes y las medidas a tomar como necesarias, poniendo por delante  los intereses de unos pocos, frente a los derechos de muchos.

Si esta muerte es responsabilidad de la crisis  y de sus ayudantes aventajados  los que desde sus despachos, aplican recortes en protección y coberturas sociales, los que justifican las decisiones tomadas, aplicando la receta de  la austeridad  y trasladando a la sociedad el sufrimiento.

Hay líneas rojas que no se deben traspasar porque está en juego la vida de las personas, cuando nos aprietan tanto que nos cierran la puerta para encontrar la salida, la respuesta puede ser incontrolable. Reaccionemos, es el momento de poner los medios necesarios para evitar que esa puerta se cierre y nos deje a oscuras, sin luz y sin esperanza. En los momentos de crisis como la que estamos vivienda, la cobertura social es más necesaria que nunca, vivienda, sanidad, educación y alimentación, son esas líneas rojas y que si las traspasamos nos pueden llevar a la desesperanza .

Me repugna, si y lo digo con esta claridad ,los mensajes qué nos lanzan de que confiemos , que esto se solucionara , pero sin que en ningún momento le den una mano a la gente para aguantar la presión , sin que le den una oportunidad para creer. Pero que no se olviden que la vida es como un boomerang, que como decía el escritor Bernardo Atxaga toda campana tiene su punto débil por muy grande y muy fuerte que sea, y que solo hace falta un golpe certero en el punto exacto para romperla , el de ellos son las elecciones , los ciudadanos tenemos el voto, para evitar ser cómplices de los prebostes y escuderos de la ignominia y la indecencia.

Angel Garmendia