El colapso para pedir cita en el Registro Civil acaba con un herido e intervención policial


5 feb. 2014


Publicado en www.informacion.es


Orihuela

El colapso para pedir cita en el Registro Civil acaba con un herido e intervención policial

Un ciudadano que ayer llevaba guardando cola desde las cuatro de la madrugada se autolesiona tras saber que no iba a ser atendido. La Comisaría tiene que enviar varias patrullas para calmar una fila de cien personas

05.02.2014 | 11:35
La secuencia de imágenes se tomó ayer pero se repite a diario, aunque afortunadamente la Policía no tiene que acudir todos los días. Una cola ordenada más o menos espera la salida del guardia civil con los números.
La secuencia de imágenes se tomó ayer pero se repite a diario, aunque afortunadamente la Policía no tiene que acudir todos los días. Una cola ordenada más o menos espera la salida del guardia civil con los números. 

Antes de las ocho de la mañana más de un centenar de personas aguarda la salida de un agente de la Guardia Civil que, en cuestión de segundos, se enfrentará a una masa de ciudadanos que esperan uno de los 30 números que por rigurosos orden de llegada se entregan para realizar cada día los trámites ante el Registro Civil de Orihuela. Diez de ellos son para trámites de nacionalidad y los veinte restantes para certificados de todo tipo. La imagen se repite a diario entre empujones, gritos e, incluso, insultos y en algunos casos y, como ayer, con heridos e intervención de agentes de la Comisaría que tuvieron que enviar a varias patrullas del 091 tras ser requeridos por la seguridad del Palacio de Justicia para calmar los ánimos porque allí había cien personas y algunas desaforadas. También tuvo que acudir una ambulancia para recoger a un herido que se autolesionó, desesperado, dándose de cabezazos contra la pared, después de saber que ayer tampoco iba a poder realizar los trámites porque la personas elegida para establecer el orden –que no es más que otro ciudadano– no lo había visto o no lo reconocía y él aseguraba que llevaba allí desde las cuatro de la madrugada. Tanto da. Ayer fue la anarquía en estado puro. Hoy, quién sabe.

El problema es bien sencillo de entender. El Registro Civil, en tiempo de recortes, cuenta con solo dos funcionarios que son incapaces de dar más de sí porque el trámite, en muchas ocasiones, es farragoso. Los dos trabajadores, además, son nuevos porque ser funcionario en servicios de este tipo se ha convertido en uno de los puestos que más quema en la administración. No hay descanso porque se atiende a ciudadanos que han esperado ese momento desde la madrugada. Antes de implantar este sistema de cita por números no había tampoco alternativa porque los funcionarios no veían cuándo era el fin en su jornada hasta que el guardia civil de puerta comenzaba a preguntar a los ciudadanos a qué iban al juzgado a última hora de la mañana y les impedían el paso. Entonces las colas se formaban desde primera hora de la mañana pero dentro del edificio de la Plaza de Santa Lucía.

Funcionarios, jueces, fiscales, abogados y procuradores ven cada día a esta interminable cola de ciudadanos que esperan que a partir de las siete de la mañana la salida de un guardia civil que se encarga, sin duda superando los cometidos para los cuales está en los juzgados, de repartir los números. Muchos han llegado de noche y esperando dentro de sus vehículos. otros llevan mantas, algunos bebidas para soportar el frío... En el exterior del Palacio de Justicia de Orihuela no hay cartel alguno que explique a los ciudadanos lo que va a pasar y qué hacer. La mayoría lo ha aprendido porque esta es la segunda o la tercera vez que van a lo mismo y, al final, descubren que cuanto más madruguen más posibilidades tendrán de obtener uno de esos preciados 30 números.

El problema sucede no sólo por falta de personal en unos juzgados «etiquetados» desde hace años por el Consejo General del Poder Judicial como los más colapsados de España junto a los de Torrevieja –que están aún peor– pero estos al menos tienen cita por internet. A Orihuela esta tecnología del siglo XX aún no ha llegado y la única forma que tiene la mitad de vecinos de la Vega Baja (250.000 personas) adscritos a este partido judicial, cuando tienen que solicitar un original en el Registro Civil es someterse a estas colas y confiar que ese día, porque haya llovido o porque haya hecho más frío, sea menor el número de aspirantes a los que se van a enfrentar por un número.

Lista
Una de las usuarias del servicio vivió la semana pasada esta situación y así lo explicaba: «Este es mi tercer día que madrugo al juzgado para la tramitación de nacionalidad y por tercera vez me voy sin poder hacerla. Hay personas que se van el día anterior para apuntarse a una dichosa lista y, cuando abren el juzgado, sólo pasan 10 fichas para tramitaciones de Extranjería y 20 para Registro. Es vergonzoso ver personas mayores que van y duermen en sus coches o mujeres con sus hijos para poder pillar una. Personas que están desde las 12 de la noche y no alcanzan ficha como me ha sucedido». Y esta situación genera amargura, añadía: «Al ver que estás toda la noche y la madrugada esperando y que cuando abren no puedes pasar por no alcanzar ficha sientes impotencia, rabia de saber que has perdido un día de trabajo, has pasado frío, tienes que volver y es probable que te pongan problema en tu trabajo por pedir otro permiso».

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