La congelación del SMI y la subida de la tarifa eléctrica, además de injustas, suponen un grave error que va a retrasar la recuperación económica


30 dic. 2013



Hoy se publican en el Boletín Oficial del Estado, el Real Decreto 1043/2013, de 27 de diciembre, sobre revalorización y complementos de pensiones de clases pasivas para el año 2014 y el Real Decreto 1045/2013, de 27 de diciembre, sobre revalorización de las pensiones del sistema de la Seguridad Social y de otras prestaciones sociales públicas para el ejercicio 2014

Real Decreto 1043/2013, de 27 de diciembre, sobre revalorización y complementos de pensiones de clases pasivas para el año 2014

Real Decreto 1045/2013, de 27 de diciembre, sobre revalorización de las pensiones del sistema de la Seguridad Social y de otras prestaciones sociales públicas para el ejercicio 2014


La Secretaría confederal de Acción Sindical de CCOO denuncia que estas medidas afectan especialmente a las personas más vulnerables de la sociedad, a las que empobrece aún más, y que unidas a los diferentes recortes que están reduciendo la capacidad de compra de la mayoría de la población, van a impedir la imprescindible recuperación del consumo, motor de la economía española.

Para CCOO, estas medidas adoptadas hoy por el Consejo de Ministros constituyen una nueva confirmación de quienes son los que están pagando realmente la crisis, mientras que los supuestos brotes verdes, si es que llegan, beneficiarán únicamente a la minoría más adinerada. Así, la desigualdad social continúa creciendo de forma imparable.

CCOO rechaza tajantemente la referida congelación en 645 euros mensuales del Salario Mínimo para 2014, uno de los más bajos de la UE, que acaba de aprobar el Consejo de Ministros, puesto que no hace más que agravar un camino iniciado por el gobierno de Rajoy desde que el PP ganó las elecciones: primero la congelación en 2012 y después el raquítico incremento del 2013. En los tres primeros años de la legislatura el SMI* va a subir tan solo el 0,6%, un auténtico ataque contra los salarios de los que menos ganan y un mensaje de devaluación salarial para todos los demás.

La comparación de este mínimo incremento con el de la inflación medida a través del IPC pone en cruda evidencia la enorme pérdida de poder adquisitivo de los que menos cobran: desde enero de 2011 hasta noviembre de 2013 el IPC acumula una subida del 6,3%, por lo que SMI ya lleva perdido un 5,7% de su valor que puede llegar a más del 7% si se tiene en cuenta la previsión de inflación para 2014.

Y no solo los perceptores del SMI, porque en estos tres años los pensionistas, los empleados públicos, los asalariados con convenios colectivos y los perceptores de prestaciones de desempleo han visto sus retribuciones prácticamente congeladas en el mejor de los casos y reducidas en el peor.

En cuanto a la subida aprobada de la tarifa eléctrica para el trimestre próximo, a la que se unirán nuevos incrementos a lo largo del año, CCOO considera que estamos ante un nuevo parche del Gobierno, que no se atreve a reformar en profundidad el Sistema Eléctrico para acabar con los privilegios de las grandes compañías eléctricas y con un sistema de subastas en manos de especuladores financieros. Reforma que consideramos que debería incorporar un operador público que controle este supuesto mercado y ponga este Sistema Eléctrico al servicio de las familias y las empresas y no al revés como viene sucediendo desde la denominada liberalización de finales de los años 90 del pasado siglo.

En opinión de CCOO, mientras no se acometa esta reforma estructural, no se podrá poner freno a la escalada del precio de la electricidad, en el que a diferencia del SMI, sí estamos a la cabeza de Europa, lo que seguirá afectando de manera especial a los colectivos más vulnerables con el incremento de las familias en situación de pobreza energética, y, por otro lado, a las empresas con mayor consumo eléctrico, aumentando el riesgo de deslocalización o cierre con el correspondiente impacto negativo en el empleo.

En el cuadro de la evolución del SMI se puede observar que las menores subidas experimentadas van en paralelo a decisiones unilaterales del Gobierno al margen del diálogo social.