La recaudación por fianzas y otras tasas judiciales superó los 9.000 millones de euros entre 2011 y 2012


1 jul. 2013


  • Banesto ganó en 2009 el concurso para gestionar la Cuenta de Depósitos y Consignaciones del ministerio de Justicia, con una elevada oferta que ‘desbancó’ al BBVA
  • Los intereses de la cuenta, cercanos a los 61 millones de euros anuales, van íntegramente a la secretaría general del Tesoro, dependiente del ministerio de Economía, y no a Justicia
  • Las entidades financieras no son proclives a dar detalles públicos de sus ofertas por “estrategia empresarial”


El ministerio de Justicia ingresó durante los dos últimos años, 2011 y 2012, en la denominada ‘Cuenta de Depósitos y Consignaciones’ más de 9 mil millones de euros en concepto de tasas, multas, embargos y fianzas judiciales. Solamente en el año 2011 los movimientos registrados en la cuenta alcanzaron la friolera de 6.238.838.962,68 millones de euros. En 2012, sin embargo, la recaudación bajó a la mitad quedándose en 3.567 millones de euros. Al concurso de adjudicación de la cuenta, realizado por el ministerio de Justicia en septiembre de 2009, se presentaron el BBVA, entidad financiera que ya la había gestionado anteriormente, y Banesto, cuyas oficinas fueron absorbidas a finales de 2012 por el Grupo Santander. El concurso por cuatro años y dos prorrogables lo ganó Banesto. Entre lo recaudado en esta cuenta se encuentran las abultadas fianzas que imponen los jueces a los detenidos e imputados para eludir la cárcel. 

Aunque el banco adjudicatario del concurso no recibe ninguna compensación por parte del ministerio de Justicia, lograr la custodia de esos depósitos judiciales supone para cualquier entidad financiera contar con un importante volumen de dinero líquido con el que poder financiar sus negocios. Con todo, y según fuentes conocedoras de estos procesos, “el interés por gestionar la cuenta no radica únicamente en la liquidez que le ofrece ese dinero, buena parte del cual puede estar paralizado durante bastante tiempo debido al retraso de las causas, sino también en el hecho de que el banco se adentra en el mundo judicial con todo lo que eso lleva consigo”.

Aunque una de las principales fuentes de entrada de la cuenta es el pago de las cantidades que se les impone a los condenados por responsabilidad civil y penal, en esa cuenta de Consignaciones se ingresan todo tipo de depósitos judiciales, desde tasas, multas, embargos, indemnizaciones, dinero de los EREs, etc., y el saldo medio que suele haber en ella sobrepasa con creces los 3 mil millones de euros anuales.

Según la información facilitada por el ministerio de Justicia a eldiario.es, el último concurso convocado para su gestión tuvo lugar en septiembre de 2009, siendo ministro el socialista Francisco Caamaño. A éste se presentaron el BBVA, entidad que ya había tenido la consignación, y Banesto. El procedimiento de adjudicación fue abierto, por concurso público, para un contrato de cuatro años de duración con dos posibles prórrogas de un año, y empezó a ejecutarse el 1 de enero de 2010. Los criterios seguidos para la adjudicación fueron económicos (80% del peso total) y técnicos (20%). Los detalles de las ofertas sobre las bases del concurso no suelen hacerse públicos por razones de “estrategia empresarial”, una opacidad que demuestra los grandes intereses que hay en juego. Sin embargo, la oferta ganadora de Banesto, considerada “estratosférica” por algunos expertos, si quedó reflejada en el BOE del 28 de agosto de ese año en la adjudicación provisional del concurso, diferencial sobre tipo de interés fijo: Bono del Estado a tres años + 1,80% y diferencial sobre tipo de interés: Euribor a tres meses + 1,80%. 

Los intereses que genera ese dinero van a parar a la secretaría general del Tesoro, dependiente del ministerio de Economía. Dando por bueno un saldo medio anual en la cuenta de 3 mil millones de euros, las fuentes consultadas por eldiario.es estiman unos intereses cercanos a los 61 millones de euros anuales brutos, dinero que se queda íntegramente el Tesoro dado que desde 2005 la cuenta no genera crédito para Justicia. Algunas Comunidades Autónomas, como Andalucía, intentaron que esa recaudación se destinara en mejorar las infraestructuras judiciales, muchas de ellas en estado fracamente “ruinoso”, para paliar los gastos que genera la ‘justicia gratuita’ o para ayuda a las victimas de delitos violentos. Pero no lo consiguieron.

En 2012 entraron en la cuenta de Depósitos y Consignaciones exactamente 3.567.157.710,93 millones de euros y salieron (es decir, se devolvieron) 3.460.881.562,15 millones de euros. Madrid fue la provincia que durante ese año aportó la cifra más alta, 762.310.454,28 millones de euros, seguida de Valencia, 176.825.101,29 millones de euros y de Alicante, 136.690.404,68 millones de euros.

No obstante, la mayor recaudación tuvo lugar en 2011, año en el que se duplicaron los ingresos de la cuenta de Depósitos y Consignaciones llegando a alcanzar la desorbitada cifra de 6.238.838.962,68 millones de euros. La cantidad específica de ese montante que corresponde a fianzas impuestas por los jueces para que puedan eludir la cárcel los imputados o detenidos en causas de corrupción no puede calcularse. Justicia asegura que no tiene una aplicación para acceder directamente a esa información. El único mecanismo para cuantificar esas cifras, según las fuentes del ministerio, sería solicitar al banco que extrajera de los juzgados del orden penal los ingresos que se hayan efectuado bajo el concepto de fianzas y “aún así la cifra no podría ser exacta”, señalan.

Entre las fianzas más altas se encuentran los 15 millones de euros que el instructor del 'caso Gürtel', Antonio Pedreira, impuso en junio de 2011 a Francisco Correa para salir en libertad provisional. O la del expresidente balear del PP, Jaume Matas , a quien el juez José Castro impuso en abril de 2010 tres millones de euros de fianza para librarse de la cárcel por el caso Palma Arena. Este año, la fianza civil más alta ha sido la de Iñaki Urdagarín y la de su socio Diego Torres, 8,1 millones de euros –de los que se les rebajó finalmente el IVA- impuesta por el juez Castro.

Los ingresos de estas fianzas se pueden llevar a cabo bien mediante ingreso en efectivo o transferencia en la cuenta-expediente o bien mediante la presentación de un aval bancario ante el juzgado que la haya decretado. Las fianzas se devuelven cuando el juez así lo decreta, al dejar en libertad sin cargos al detenido o cuando la sentencia es firme.

El último ejemplo de fianza millonaria ha sido la impuesta por el juez José Silva al expresidente de Cajamadrid, Miguel Blesa, que tiene en depósito 2,5 millones de euros.


Publicado o 28/06/2013 en www.eldiario.es
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