Vigo. El tasazo hace caer en picado los pleitos por más de 2.000 euros


4 may. 2013


«La gente renuncia a parte del dinero que reclamaría para no pagar tasas»

El juzgado de lo Mercantil número 3 de Pontevedra, con sede en Vigo, ha detectado en lo que va de año un descenso en la cantidad de pleitos verbales y ordinarios. El cambio de tendencia se ha producido inmediatamente después de que entrasen en vigor las tasas judiciales que el Estado cobra a los litigantes que reclamen una deuda superior a 2.000 euros.

La imposición del tasazo ha provocado efectos perversos. Por ejemplo, algunos acreedores renuncian a cobrar parte de la deuda y la limitan a 1.990 euros, por ejemplo, porque solo se pagan tasas judiciales cuando la cuantía de la deuda reclamada supera los 2.000 euros. A partir de esa suma, el litigante tiene que pagar 150 euros por el mero hecho de presentar una demanda verbal y 300 por una ordinaria, a lo que hay que añadir el 0,1 % del total reclamado.

Aunque parezcan cuantías modestas, son lo bastante elevadas para desanimar a muchos demandantes. «Antes solo pagaban las personas jurídicas pero ahora también lo hacen las físicas. Las demandas descienden porque hay gente que no tiene dinero y no puede litigar. Y algunos que tenían derechos por encima de 2.000 euros reducen la cuantía de la deuda a propósito para ahorrarse las tasas y cobrar algo», dicen fuentes jurídicas.

En estos pleitos en el Mercantil, los acreedores reclaman a sus proveedores o dirimen conflictos de transporte. Cuando la empresa deudora es insolvente, los litigantes reclaman a los gestores de las sociedades para que estos respondan con su patrimonio personal. Este tipo de demandas, en las que el acreedor exige responsabilidades económicas al administrador, son las que han bajado por la barrera que supone el pago de tasas.

Lo que sí se mantienen son las reclamaciones contra el transporte aéreo. Cada año, alrededor de un centenar de pasajeros de Vigo demanda a su compañía aérea por el extravío de maletas o por un retraso que le impidió tomar a tiempo un enlace de un vuelo en el aeropuerto. La razón de que no haya un descenso en este tipo de quejas es porque son gratis. La cuantía de estas reclamaciones casi nunca supera los 2.000 euros y, por tanto, los demandantes no deben pagar tasas judiciales.

Si un acreedor quiere presentar una demanda para emprender un concurso necesario contra una empresa que no le paga debe desembolsar 200 euros en el Mercantil más el 0,1 % de la cuantía del proceso. Cada vez que quiera que el juez resuelva un incidente concursal, abonará otros 100. Esto, hace cinco meses, era gratis.

Cien pasajeros demandaron en un año a las compañías aéreas en el Mercantil

Publicado o 04/05/2013 en www.lavozdegalicia.es

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